martes, 14 de agosto de 2007

NO HE PODIDO DECIR TODO AQUELLO


que le provocas a este cuerpo
moribundo, a estas mis manos húmedas,
a estos mis ojos lentos.

Cómo decirte de nuevo que tatuado está
tu nombre en cada una de mis venas,
cómo decirte también que sellado
y hecho fósil tu nombre se ha
quedado en mi cuerpo.

Espero me recuerdes ahora que muero,
muy quedo pero muero.
Espero hables de mí diario a la misma hora.
Espero no aturdirte con todo
el ruido que acecha mi boca.
Espero me invite tu sombra
y tu silencio a una convención
de gritos y visiones.

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